Taxonomía
Notas-
Estado de amenazaLa reinita cerúlea ha sufrido unas muy graves disminuciones de sus poblaciones en los últimos cincuenta años (especialmente desde 1966), y según los Estudios de Aves Reproductoras de Estados Unidos, estas disminuciones siguen produciéndose actualmente a una tasa del 26% por década (datos de 1980-2002), estimándose la población actual en menos de 560.000 individuos. Por todo ello, está catalogada como Vulnerable por la UICN, siendo la especie migratoria boreal más severamente amenazada que vistita Sur América. Sin embargo, algunos autores dudan sobre la utilidad de estos censos de aves reproductoras en cuanto a especies de aves forestales como la reinita cerúlea, por lo que la disminución de sus poblaciones podría incluso ser mayor y su grado de amenaza aún mayor. Adicionalmente, está catalogada como ave de Preocupación para la Conservación (BCC) a nivel nacional en los Estados Unidos según el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos (USFWS).
Distribución y abundancia en la regiónSe reproduce en el noreste de Estados Unidos, estando más ampliamente distribuida en el sur de Missouri, Wisconsin, el este de Kentucky, West Virginia y Ohio, siendo más rara y local en otras áreas de su distribución reproductora. La especie inverna en los Andes Tropicales, desde septiembre hasta marzo, encontrándose sus mayores poblaciones en ambas vertientes (este y oeste) de los Andes de Colombia (cordilleras Occidental y Central), Venezuela (todas las cordilleras del norte, y algunos interesantes registros en los Tepuyes), Ecuador (noroccidente, en Mindo y Tandayapa, y más frecuente en las estribaciones orientales) y norte de Perú (estribaciones orientales). En Bolivia existen unos pocos registros de la especie, todos en el nororiente, donde la especie podría ser un vagabundo. Todos los registros de la especie en los meses de diciembre, enero y febrero están confinados a Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú (excepto un registro en las tierras bajas de la vertiente pacífica de Costa Rica). Ocasionalmente, la especie parece desorientarse durante su migración postnupcial, existiendo registros en el oeste de Estados Unidos (California), Bermudas, el Caribe e incluso el sureste de Brasil. Llama la atención la existencia de numerosos registros de la especie en la región de los Tepuyes de Venezuela, pudiendo mantener éstos una parte importante de la población invernante de la especie, dado que mantienen unas condiciones ambientales y ecológicas muy similares a los hábitat originales que se supone la especie prefiere en las cordilleras de los Andes (y que están siendo deforestados). El rango altitudinal en sus cuarteles está entre los 500 y 2.000 m., aunque existen varios registros a inferior elevación (aprox. 200 m la IBA Cercanías de Riberalta, en Bolivia y en el Parque Nacional Yasuní, Ecuador; y durante su paso migratorio a nivel del mar en la Isla de San Andrés y Río Sucio (Chocó), en Colombia). La especie es aparentemente común en el centro de las cordilleras Central y Oriental de Colombia, y rara o poco común en el resto de su distribución invernal (siempre relativamente más abundante en la vertiente oriental de los Andes, y muy rara por debajo de los 500 metros). Posiblemente se trate de una especie común localmente en los hábitat apropiados, pero debido a su esquivo comportamiento (forrajeo de dosel, silenciosa) y la falta de estudios específicos no sea posible estimar la abundancia de la especie correctamente.
Mapas de Distribución
Mapa del rango de distribución en las Américas
Mapa del rango de distribución en los Andes Tropicales
Preferencia de hábitat y comportamientoEsta reinita es muy silenciosa y esquiva (forrajea en el dosel del bosque) en sus cuarteles de invernada, por lo que la información sobre sus preferencias de hábitat y comportamiento es muy escasa e incluso contradictoria. La especie ha sido registrada en solitario o en pequeños grupos, asociada a bandadas mixtas de dosel junto con tangaras, mieleros (Thraupidae) y otras reinitas (Parulidae), pudiendo tratarse de un seguidor obligado de este tipo de bandadas, algo que debe ser estudiado. Se la ha registrado en una gran variedad de hábitat boscosos tropicales y subtropicales (preferentemente entre los 500 y 2.000 m), donde forrajea en el dosel y sotobosque. Aunque algunos autores piensan que la especie está confinada en sus cuarteles de invernada a bosques maduros y primarios bien conservados, sin embargo, la especie ha siso registrada (incluso con relativa frecuencia) en bosques secundarios y alterados, incluyendo cafetales de sombra (Venezuela, Colombia, Ecuador), y forrajeando en cecropias (G. Inga), especies típicas de bosques alterados. Aparentemente, las hembras y juveniles preferirían elevaciones menores que los machos. Es necesario estudiar las preferencias de hábitat de la especie, las cuales podrían incluir no sólo variables climáticas, altitudinales o de estructura de la vegetación, sino también componentes específicos de la avifauna (bandadas mixtas).
MigraciónEs una migratoria nocturna de media-larga distancia, de cuyas rutas, escalas y lugares de sedimentación se tiene poca información. Se conocen dos escalas a lo largo de su ruta, una en Georgina (Estados Unidos) y otra en Belice, aún así, la información al respecto es muy escasa. Su ruta migratoria postnupcial es sensiblemente más larga (más de 4 meses) que la prenupcial (2 meses). La especie inverna en Andes Tropicales, donde llega tempranamente (generalmente en septiembre, aunque hay registros en agosto en Ecuador y en septiembre en Perú), y parte a finales de marzo, llegando a Norte América desde finales de marzo a principios de mayo. La migración postnupcial en sus cuarteles de reproducción comienza a finales de julio, y se puede alargar hasta principios de septiembre. En Centro América, es rara o común localmente desde finales de agosto hasta la mitad de octubre en las tierras bajas de la vertiente caribeña de Costa Rica (generalmente por debajo de los 500 m, aunque puede registrarse hasta los 1.500, siendo más raro en las tierras altas de la vertiente pacífica). Llega a Panamá a finales de agosto, y puede ser observada hasta principios de octubre. Sus cuarteles de invernada están distribuidos exclusivamente en los Andes Tropicales, donde permanece desde septiembre hasta marzo (en Venezuela ha sido reportada entre finales de octubre y principios de abril). No existe información sobre fidelidad a los cuarteles de invernada, pero la especie parece presentar fidelidad a las áreas de reproducción. La ruta prenupcial (de sur a norte) comienza, entonces, con una migración desde los cuarteles de invernada más sureños hacia las parte norte de Sur América, donde la especie podría congregarse, posiblemente en las cordilleras nororientales de Colombia y noroccidentales de Venezuela. Desde allí, a finales de marzo o principios de abril, posiblemente vuelan hacia las montañas Maya de Belice, en un vuelo al que se le suponen tener escalas a lo largo de su recorrido (ha sido registrada en abril y mayo en la Isla de San Andrés, Colombia), desde donde podrían cruzar el Golfo de México directamente (se han reportado individuos con gran cantidad de grasa corporal en la migración prenupcial, lo que refuerza esta idea) hacia el norte de la Costa del Golfo en Estados Unidos, donde seguirían su ruta hacia el noreste a través de los valles del Mississippi y el río Ohaio. Es posible que algunos individuos migren a travesando las tierras bajas de la costa de Centro América, pero hace falta más información al respecto.
Amenazas en los cuarteles de invernadaLos Estudios de Aves Reproductoras (BBS) muestran que las poblaciones disminuyeron significativamente entre los años 1966 y 1996. Dado el crítico nivel poblacional que la especie alcanzó en 1980, algunos autores dudan de la utilidad de esos monitoreos (BBS) para estimar la población total de la especie, dado que presentaría ciertos sesgos que comprometerían la fiabilidad de los mismos en especies forestales cuando estas tienen bajos tamaños poblacionales. A partir de ahí, otros estudios se han realizado, detectándose que la disminución de las poblaciones de la especie se ha caracterizado por ser mayor en áreas de mayor abundancia (es decir, las poblaciones menores de la especie han disminuido menos que las mayores). La información sobre la ecología de la Reinita cerúlea en sus cuarteles de invernada es muy escasa (requerimientos de hábitat, fidelidad a los sitios, etc.), sin embargo, todo indica que la deforestación de los bosques primarios para la creación de pastos y tierras de cultivo es la mayor amenaza para la especie en la región (al igual que en sus cuarteles de reproducción), especialmente al norte y este de los Andes. En el caso de Colombia, las plantaciones de Coca (Erythroxylum coca) son una importante causa de deforestación (aunque no la única) y potencialmente una posible causa de la disminución de la especie, ya que el rango altitudinal de estos cultivos coincide con el de distribución de la reinita cerúlea. Adicionalmente, los intentos de erradicación de estos cultivos (especialmente los realizados mediante fumigaciones con glifosato) podrían tener efectos tan negativos como los propios cultivos en los bosques circundantes y posiblemente la fauna asociada a ellos, incluyendo la reinita. Sin embargo, parece que las poblaciones de la reinita disminuyeron dramáticamente durante los años 80, mientra que los cultivos de coca en Colombia tuvieron un fuerte incremento a partir de los 90 (especialmente entre los años 1995 y 2000), por lo que sería interesante estudiar esta posible relación. La minería en ciertas áreas también podría ser otra importante causa de deforestación. Mientras que algunos estudios proponen a la Reinita cerúlea como una especialista de bosques primarios maduros en sus cuarteles de invernada, esta reinita parece capaz de usar algunos tipos de plantaciones (cultivos de café de sombra), lo que invita a pensar en estrategias de conservación relacionadas con este tipo de cultivos. La reinita cerúlea ha demostrado ser una especie sensible a los cambios de paisaje en áreas de reproducción, pero por otro lado, parece ser capaz de recolonizar estas áreas cuando se ha recuperado la estructura del hábitat. Mucho queda por saber de esta especie en sus cuarteles de invernada, pero las actividades prioritarias a llevar a cabo en los Andes Tropicales serían a corto plazo, determinar la distribución exacta, abundancia y tamaño de las poblaciones, las dinámicas poblacionales en diferentes tipos de hábitat (primarios, cultivos, etc.), identificar paisajes característicos donde la especie está presente y la sensibilidad de la especie a estos paisajes, los hábitat, su grado de fragmentación, así como la respuesta de las poblaciones de la reinita al manejo de la tierra (cultivos de café de sombra y similares, reforestación). Igualmente, es importante determinar si la especie es una seguidora obligada de bandadas mixtas. Algunas iniciativas se han llevado ya acabo en la región para proteger a la especie, como la declaración de una reserva en Colombia (la Reserva Natural de las Aves Reinita del Cielo, dentro de la IBA Serranía de los Yariguíes -CO073-, donde un bosque privado fue declarado por ProAves como importante para la conservación de la reinita cerúlea). Una selección de las IBAs de los Andes Tropicales, donde la especie presenta mayores poblaciones, debería ser gestiona y manejada a nivel gubernamental y privados, de forma que se protejan bosques primarios (como el caso anteriormente citado), o en el caso de áreas degradadas, se potencien usos sustentables de la tierra para la especie (como posiblemente ocurra con el café de sombra si se mantienen cierta estructura de hábitat y paisaje), lo que permitiría conservar a escala regional una red de sitios importantes para el mantenimiento de los cuarteles de invernada necesarios para mantener la población de la especie. Igualmente, es necesario identificar y conservar los posibles sitios de descanso durante su ruta migratoria a lo largo de Centro América (montañas Mayas en Belice, isla San Andrés en Colombia), así como sitios de sedimentación a su llegada a Sur América, y sitios de concentración en el norte de Colombia y Venezuela antes de su partida a Estados Unidos.
IBAsLos registros de la reinita cerúlea en las IBAs se concentran fundamentalmente en el noroeste de Venezuela, los Andes de Colombia (donde hay más registros) y en noroccidente y oriente de Ecuador. También existen registros en Perú y Bolivia, pero son mucho más escasos y existen grandes vacíos de información, sobre todo en el centro sur de Perú. El núcleo de los cuarteles de invernada podría limitarse a el noroeste de Venezuela, Colombia y Ecuador. Llama la atención de los registros de la especie en la región de los Tepuyes, donde a pesar de sólo existir un registro dentro de los límites de una IBA, la especie está siendo registrada regularmente por observadores de aves que vistitan el área. En el siguiente listado (ordenado por países) se señalan con signo de interrogación entre paréntesis “(?)” aquellas IBAs cerca de cuyos límites la especie ha sido registrada.
La especie ha sido registrada en las siguientes IBA
Otras fuentes de información adicional
Fotografías
ReferenciasBirdLife International (2005), Fjeldsa y Krabbe (1990), Hamel (2000), Hilty (2003), Hilty y Brown (1989), Jones et al. (2000), Naciones Unidas (2005), NatureServe (2006), PCAM (2005), Phelps y Phelps (1963), Phelps y Meyer de Schauensee (1979, 1984), Ridgely y Greenfield (2001), Ridgely y Tudor (1989), Schäfer y Phelps (1954)
Compiladores de los textosDavid Díaz (BirdLife International), José Hidalgo y Tatiana Santander (Aves&Conservación), María Isabel Moreno (ProAves), Miguel Lentino (Sociedad Conservacionista Audubón de Venezuela – SCAV)